Cómo se hace punto inglés: guía paso a paso para principiantes
¿Te has preguntado alguna vez cómo darle un toque especial y elegante a tus tejidos? El punto inglés es una técnica clásica que aporta textura y volumen a cualquier proyecto de tejido, ideal para quienes buscan resultados vistosos sin complicarse demasiado. Aprender cómo se hace punto inglés: guía paso a paso para principiantes te permitirá crear bufandas, suéteres o mantas con un acabado profesional y original.
En este artículo descubrirás todo lo necesario para dominar esta técnica desde cero. Te explicaremos qué materiales necesitas, cómo montar los puntos, la secuencia exacta para realizar el punto inglés y algunos consejos prácticos para evitar errores comunes. Además, analizaremos variantes y usos para que puedas adaptar el punto a tus propios diseños.
Si te gusta el tejido y quieres ampliar tus habilidades con un punto que combina belleza y facilidad, sigue leyendo esta guía detallada que te llevará de la mano en cada paso del proceso.
¿Qué es el punto inglés y por qué es tan popular?
El punto inglés es un tipo de tejido que se caracteriza por una textura granulada y ligeramente elevada, que recuerda a un patrón de cuadros o pequeños nudos. Se utiliza frecuentemente en prendas y accesorios porque añade un volumen interesante y un efecto visual atractivo.
Características del punto inglés
Este punto se distingue por alternar puntos del derecho y del revés en una secuencia que genera relieve. A diferencia del punto jersey, que es liso y plano, el punto inglés tiene un aspecto tridimensional que aporta cuerpo al tejido. Además, es reversible, lo que significa que el derecho y el revés del tejido son igualmente decorativos.
Otra ventaja es que no suele enrollarse en los bordes, lo que facilita el trabajo en prendas como bufandas o mantas donde se busca un acabado prolijo sin necesidad de remates adicionales.
Origen y usos habituales
El punto inglés tiene raíces en técnicas tradicionales de tejido y ha sido utilizado durante siglos en prendas de invierno por su capacidad para atrapar el calor gracias a su textura. Hoy en día, es muy popular en proyectos de punto para principiantes y expertos, desde bufandas y gorros hasta suéteres y mantas.
Su apariencia elegante lo convierte en una opción frecuente para regalos hechos a mano y prendas con estilo clásico, pero también es versátil para combinaciones modernas cuando se emplean hilos de diferentes grosores o colores.
Materiales y herramientas necesarias para empezar
Antes de sumergirte en cómo se hace punto inglés: guía paso a paso para principiantes, es fundamental contar con los materiales adecuados. Tener las herramientas correctas hará que el proceso sea más sencillo y los resultados más satisfactorios.
Tipos de hilo recomendados
Para comenzar, elige un hilo de grosor medio o grueso, preferiblemente acrílico o lana, ya que estos materiales permiten ver claramente los puntos y facilitan el manejo. Los hilos finos pueden dificultar la visualización de la textura del punto inglés para quienes están aprendiendo.
Además, considera colores lisos o con tonos suaves para que el relieve del punto se destaque. Los hilos multicolor o con mezclas muy marcadas pueden ocultar el detalle del tejido.
Agujas de tejer adecuadas
Las agujas de tejer deben ser compatibles con el grosor del hilo elegido. Para el punto inglés es común usar agujas de tamaño medio, como las 5 mm o 6 mm, ya que permiten un tejido firme pero flexible. Las agujas circulares o rectas funcionan igual, aunque para proyectos planos las rectas suelen ser más cómodas.
Además, asegúrate de que las puntas de las agujas no sean demasiado puntiagudas para evitar que el hilo se deslice con facilidad, pero tampoco demasiado redondeadas para facilitar el paso de los puntos.
Otros accesorios útiles
- Marcadores de puntos: Te ayudarán a identificar el inicio y final de las repeticiones dentro de la fila.
- Aguja lanera: Es esencial para rematar y esconder los hilos sobrantes al finalizar.
- Tijeras: Para cortar el hilo de forma limpia.
- Metro o regla: Para medir el largo y ancho de tu tejido y asegurarte de que las dimensiones sean las deseadas.
Cómo montar los puntos para punto inglés
Montar los puntos es el primer paso para cualquier proyecto de tejido y hacerlo correctamente garantiza un borde prolijo y una base sólida para el punto inglés. Aquí te explicamos cómo hacerlo de manera sencilla.
Montaje básico para principiantes
Para montar los puntos para el punto inglés, puedes usar el método tradicional de montaje simple, que es fácil y rápido. Solo sigue estos pasos:
- Haz un nudo corredizo y colócalo en una de las agujas.
- Sujeta la aguja con el nudo en tu mano izquierda.
- Con la mano derecha, envuelve el hilo alrededor del pulgar y el índice formando un lazo.
- Pasa la aguja bajo el hilo del pulgar y luego sobre el hilo del índice para formar un punto.
- Repite hasta tener el número de puntos deseados.
Este método crea una base flexible que no se ajusta demasiado, ideal para el punto inglés donde el tejido tiende a ser denso.
Consejos para un montaje uniforme
Es importante que los puntos estén montados con una tensión uniforme. Si están demasiado apretados, te costará tejer la primera fila y el borde quedará rígido. Si están muy flojos, el tejido puede perder forma.
Una buena práctica es mantener el hilo tenso pero sin forzar, y comprobar que los puntos se deslizan fácilmente sobre la aguja. También puedes estirar ligeramente la fila montada para nivelar los puntos antes de comenzar a tejer.
Pasos detallados para hacer punto inglés
Ahora sí, vamos a lo que realmente interesa: el paso a paso para hacer punto inglés. Esta sección te guiará para que puedas practicar y dominar la técnica con confianza.
Entendiendo la estructura del punto inglés
El punto inglés se basa en una repetición sencilla de puntos del derecho y del revés en dos filas alternas. La clave está en cómo se combinan para formar el patrón característico.
El patrón básico consiste en:
- Fila 1: Alternar un punto del derecho y un punto del revés.
- Fila 2: Tejer los puntos como se presentan (los puntos del derecho se tejen del derecho y los puntos del revés se tejen del revés).
Repetir estas dos filas genera la textura granulada y reversible del punto inglés.
Ejemplo práctico: tejiendo las primeras filas
- Montar un número par de puntos (por ejemplo, 20).
- Fila 1: *1 punto derecho, 1 punto revés*, repetir hasta el final.
- Fila 2: Tejer los puntos tal como se presentan (los del derecho del derecho y los del revés del revés).
- Repetir estas dos filas hasta alcanzar el largo deseado.
Al avanzar, notarás cómo el tejido comienza a formar ese relieve tan característico y cómo la tela se vuelve más consistente y con cuerpo.
Errores comunes y cómo evitarlos
Al principio, es común confundirse y tejer puntos del derecho cuando deberían ser del revés, o viceversa, lo que altera el patrón. Para evitarlo:
- Usa marcadores para delimitar las repeticiones y mantener el ritmo.
- Cuenta los puntos al final de cada fila para asegurarte de que no has añadido ni perdido ninguno.
- Trabaja en un lugar bien iluminado para distinguir mejor los puntos.
Si te equivocas, no temas deshacer filas; con práctica te será cada vez más fácil identificar y corregir errores.
Variantes y aplicaciones del punto inglés
El punto inglés puede adaptarse a diferentes estilos y proyectos, lo que lo hace muy versátil. A continuación, te mostramos algunas variantes y ejemplos de cómo puedes usarlo.
Variantes del punto inglés
Una variante popular es el punto inglés doble, que utiliza una secuencia más compleja de puntos para crear un relieve más pronunciado y texturizado. También puedes experimentar alternando el número de puntos del derecho y del revés para obtener patrones personalizados.
Otra opción es combinar el punto inglés con otros puntos básicos como el punto arroz o el punto elástico, para dar diferentes efectos y elasticidad a la prenda.
Proyectos ideales para punto inglés
El punto inglés es perfecto para:
- Bufandas: Su textura aporta calidez y estilo.
- Gorros: Da cuerpo y mantiene el calor.
- Mantas: Añade un acabado decorativo y confortable.
- Suéteres y chalecos: Ideal para prendas con un toque clásico.
Gracias a su reversibilidad, puedes usarlo en proyectos donde ambos lados del tejido estarán visibles, como bufandas que se muestran por ambos lados.
Consejos para perfeccionar tu tejido en punto inglés
Para que tus creaciones con punto inglés luzcan siempre impecables, es útil tener en cuenta algunas recomendaciones durante el tejido y el acabado.
Mantén una tensión constante
La tensión del hilo es fundamental para que el punto inglés mantenga su forma y textura. Practica para que tus puntos no queden ni muy apretados ni muy flojos. Esto también ayuda a que las prendas tengan un tamaño uniforme.
Bloqueo y acabado
Después de terminar tu tejido, el bloqueo es un paso que no debes olvidar. Consiste en humedecer y estirar la pieza para fijar la forma y resaltar el relieve del punto inglés. Puedes hacerlo con un spray de agua o sumergiendo la prenda y dejándola secar sobre una superficie plana.
Para rematar, utiliza la aguja lanera para esconder los hilos sobrantes de forma prolija, asegurando que tu proyecto tenga un acabado profesional.
¿Es difícil aprender punto inglés si soy principiante?
No, el punto inglés es bastante accesible para quienes recién comienzan a tejer. Su patrón repetitivo y simple alternancia de puntos facilita la memorización y la práctica. Con un poco de paciencia y siguiendo una guía paso a paso, podrás dominarlo rápidamente.
¿Puedo usar cualquier tipo de hilo para hacer punto inglés?
En teoría sí, pero es recomendable elegir hilos de grosor medio o grueso para que el relieve del punto inglés se aprecie mejor. Los hilos muy finos pueden dificultar la visualización y el manejo, especialmente para principiantes. Además, materiales como la lana o acrílico ofrecen buen cuerpo y elasticidad.
¿El punto inglés es reversible? ¿Se ve igual por ambos lados?
Sí, una de las ventajas del punto inglés es que es reversible. El patrón tiene una textura uniforme y atractiva en ambos lados, lo que lo hace ideal para prendas como bufandas o mantas donde ambos lados quedan a la vista.
¿Qué hago si me equivoco y tejo un punto mal?
Si detectas un error, no te preocupes. Puedes deshacer filas hasta llegar al punto correcto y continuar. Es común cometer errores al principio, pero con la práctica aprenderás a identificarlos rápidamente. También ayuda usar marcadores para no perder el ritmo.
¿Cuántos puntos debo montar para empezar con el punto inglés?
Lo ideal es montar un número par de puntos, ya que el patrón básico alterna puntos del derecho y del revés. Por ejemplo, 20, 30 o 40 puntos son números prácticos para comenzar a practicar y hacer piezas pequeñas como bufandas o muestras.
¿Puedo combinar el punto inglés con otros puntos en un mismo proyecto?
Claro que sí. Combinar el punto inglés con otros puntos básicos, como el punto arroz o el punto elástico, puede dar resultados muy interesantes y personalizados. Solo debes planificar la secuencia y practicar la transición entre puntos para que el tejido quede uniforme.
¿Cómo sé cuándo debo bloquear mi tejido de punto inglés?
El bloqueo se realiza una vez que has terminado todo el proyecto y antes de rematar los hilos. Este paso ayuda a que el tejido adquiera la forma correcta, suaviza las fibras y realza la textura del punto inglés. Si notas que tu tejido está un poco rígido o las dimensiones no son exactas, el bloqueo será tu mejor aliado.
